Si todavía tienes tiempo en el curro… más textos (estos sin política)

 

La madurez (por ahora)

 by Pica

 

Ahora que es verano y casi nadie nos escucha. Ahora que estamos casi en los 30, te voy a contar algo.

 

Hace unos años tuve que cambiarme, y creo que eso me funcionó. Tuve que plantearme que el principal culpable de que las cosas estuviesen saliendo mal era yo. Pararse delante de un espejo a mirar qué es lo que no te gusta de ti mismo no es muy agradable, lo que puedo asegurarte es que funciona si uno esta lo bastante desesperado como para poder mirar el vacío de su propia vida.

 

Luego no es que sea un camino de rosas pero uno sabe hacia dónde remar. La felicidad queda al norte y al sur está la soledad, por lo menos así está pintada mi brújula.

 

Cada cierto tiempo viene alguien a compartir quejas sobre su vida. Es un legítimo comportamiento humano. Muy español. Además me gusta que la gente me cuente lo que les preocupa. Mi experiencia me dice que están los que se dedican a joderse la vida y los que se dedican a joderla a los demás. Quizás sean los mismos. Lo único es que parece que hay gente que vive en un perpetuo asedio.

 

Están los que hacen como que todo les molesta: Protagonistas de dramas infinitos, de telenovelas inagotables donde no hay un solo problema grave a la vista. Nada de cáncer o accidentes de coche, sino más bien algo del estilo “no me llama” y “me tienen manía”, algo adolescente que suena ridículo en boca de adultos. Quizás siempre seamos así, solo que cuando estamos pegando el estirón hacemos más ruido.

 

Están los que no hacen para que no les digan que lo que hacen está mal. Un inmovilismo absoluto que saluda con un rictus de desprecio practicado ante el espejo los esfuerzos estériles o beneficiosos de los demás. Los que no quieren crecer y llevan años repitiendo las mismas frases. Cada semana que pasa dicen cosas sobre su vida. Hacen planes y proyectos y nunca empiezan ninguno, las dificultades son demasiadas, nunca tienen tiempo. No es que dejen sin acabar, es que ni siquiera empiezan.

 

Luego los que comerían pan de marca si lo hubiese, pueden sustituirlo por literatura o cine o por cualquier cosa que les haga sentir superiores y diferentes. Sobre todo simulan que hacen y desean gustar, pero no están muy convencidos. Viven obsesionados con su imagen. No se quitan sus complejos sino que los cubren con una perfección de chicle, no se enfrentan a sus aprensiones sino que se disfrazan para engañarlas. No es que no tengan miedo es que aprenden a cumplir los deseos de un monstruo, en una especie de síndrome de Estocolmo perpetuo

 

También el opuesto, el que desprecia la cultura o los gustos ajenos, que intrépido en su ignorancia reduce a una expresión de esnobismo universal. Haciendo gala de un “sentido común” y “saber de calle” que le permite opinar sobre lo divino y lo humano sin más argumento que dos bocatas y un refresco.

 

Están los que confunden madurez con aburrirse, no bailan para que no se rían de ellos, no dan pasos en la pista salvo si tras recibir clases saben que lo van a hacer bien, no dicen te quiero a sus amigos, no disfrutan en exceso de nada, no pierden la compostura, no sienten la liberadora sensación de ponerse en ridículo. Quieren ser divertidos y espontáneos “de una manera correcta”.

 

Complementándoles están a los que les obsesiona no estar bajo la lupa de la atención negativa, así que la dirigen con su mano hacia otros. Muy rápido, no se vaya a notar que tienen miedo.

 

Los que no entienden la parte abstracta de la felicidad, la que se mide como un conjunto de actitudes finas, no como martillazos de alegría sin contexto, no como una posesión física o una sucesiva carrera de metas, sino como la sensación tranquila de estar en un sofá compartiendo el tiempo con alguien a quien quieres.

 

Faltan muchos, los que me dan demasiada vergüenza para contarlos… pero he tenido dentro de mí a todas estas personas. Formaban parte de mi manera de ser. He sido mucho de algunos, de otros menos y de otros casi nada. Algunos todavía están ahí, mirándome entre los barrotes, esperando a que les deje salir. Pero los tengo vigilados.

 

Se a que puertos me llevan ciertos capitanes. Ya me he sentido solo.

 

Quizás es lo que te pasa ahora. Si hay algo que no te gusta en tu vida probablemente seas tú. Como el agua de nuestro cuerpo estamos formados por un 80% de nosotros.

 

Si quieres te presto el espejo.

3 comentarios to “Si todavía tienes tiempo en el curro… más textos (estos sin política)”

  1. nubespasajeras Says:

    Que fina es la linea entre quererse a uno mismo y odiarse… entre aceptarse y resignarse, entre tirar para adelante y quedarse quieto… casi no hay que hacer nada y sale solo.

    No se, la gente es buena. Solo que un poco boba.

  2. Pica Says:

    Para la otra gente, la gente somos nosotros. Yo creo que soy bueno y listo 🙂 , pero al mismo tiempo me descubro haciendo las tonterías más grandes, o cometiendo los errores que en otro criticaría de manera feroz.

    Creo que para acabar queriéndote un mínimo hay que, sinceramente, primero criticarse a un poco a uno mismo con la intención de mejorar. Tampoco es cosa de acabar sintiéndose un cubo de mierda pero por lo menos hacer una leve autocrítica para saber que es lo que falla.

    Un pedante Paulo Coelho lo llamará de aquí a un par de años “auditoría personal de la conciencia” y se forrará con el decimocuarto libro de los guerreros de la luz.

    Supongo que “semos” así.

  3. 2sil2 Says:

    Pica aún no descubrí como hacer de estas pestañitas un blog dentro del blog, de momento solo es un artículo que puedes ir modificando …

    Yo siempre fui perfecto, ¿no se me nota? ¿no me lo reconoces? nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo….

    Hoy tuvimos una charla de un chico que estudió economicas y empresariales, hizo un año de erasmus en alemania, se doctoró y ahora lleva una empresa de tecnología en asturias. Hasta aqui todo normal. Era drástico en sus movimientos, pero podemos decir que era debido a su vehemencia motivada por el ansia de transmitirnos conocimiento vital. Para ser un tio que se la juega con cientos de millones de euros, era cercano, amable e incluso próximo en algunas expresiones. Analizaba la economía con humanidad … incluso hablaba de ecología … pero, como Pica, no es oro todo lo que reluce sujasujasuajsuasjusaj … la empresa la fundó su padre (no le quita parte del mérito que el chaval lo está haciendo bien), tenía un deportivo fardoncete de esos que no se ven 5 iguales,lo hizo descapotable delante de la puerta de la escuela y con musiquilla a tope pegó un acelerón. Soy un enjuiciador, nada nuevo para los que me conoceis. A ese chaval le pasa algo y llevo dandole vueltas a cual sería su “auditoría personal de su conciencia”.

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