Puntos de encuentro sobre la libertad, trabajo para Teoría política

by

Siento que no es un texto muy trabajado, pero la prisa me comía por los pies. Sólo decir que ¡Republicanismo rules!.

Nada más lejos de mi capacidad que siquiera intentar innovar en este campo, pese a la expresión de Berlin de que intentar reducir la libertad a una proposición unitaria está condenada al fracaso, mi única intención es intentar encontrar un punto de encuentro entre los avances o retrocesos de este concepto o de sus distintas interpretaciones, si los observamos y podemos explicar intuitivamente que esto o aquello es un aumento de libertad o esto o aquello es un retroceso, podemos entender que a pesar de ser un concepto cambiante debería haber un mínimo común denominador que uniese estos conceptos a lo largo de la historia. Así, modestamente, pretendo hacer una interpretación subjetiva, personal e integradora de los distintos autores.

La libertad, o mi interpretación de la libertad a través del tiempo, intentando encontrar puntos en común a través de distintas obras de Maquiavelo, Hobbes, Harrinton, Arendt, Berlin y Skinner.

Maquiavelo

Nicolás Maquiavelo procede de una etapa convulsa en lo político y en lo militar, es más, su ejercicio de la política real se basa principalmente, como no puede ser de otra manera, en el ejercicio de la compulsión o de la violencia sobre otros seres humanos. En su obra “El Principe”, famoso conjunto de consejos escrito para recuperar el favor de los Médicis, la estrategia política y la militar se imbrican como una indisoluble compañía. El paso del tiempo ha puesto en una injusta encrucijada las opiniones comunes sobre Maquiavelo, si le juzgamos según nuestros parámetros actuales de moralidad Roussoniana, Maquiavelo no encuentra razones que impidan la violencia, ya que sólo los fracasos pueden convertir en ilegítima una decisión. Del éxito nace la legitimidad de las decisiones.

Pero ¿Qué es el éxito? El éxito es la victoria hasta alcanzar el poder, y cuando se obtiene el poder, prevalecer sobre los enemigos interiores y exteriores de este, que una vez derrotados y controlados, garanticen a través de la autoridad conquistada la permanencia de la paz en la sociedad. Un objetivo comprensible para quien ha sufrido el conflicto permanente de la política florentina. “Sólo en los estados libres, pueden ser libres sus ciudadanos”

Maquiavelo juzga que sólo de la capacidad para administrar la violencia, sólo de la capacidad para garantizar la paz, sólo del monopolio de la violencia por parte del gobernante, puede surgir la legitimidad. Sorprende entonces que en sus discursos sobre la primera década de Tito Livio discurra la necesidad de la existencia de una milicia de ciudadanos. Si el poder militar y el poder político se imbrican. Si la capacidad para monopolizar la violencia es la legitimidad política del gobernante y el pueblo posee la capacidad para ejercer esa violencia a través de la milicia. ¿No está planteando que son los propios ciudadanos el origen y la legitimación del poder?

Pese a que en la actualidad sabemos que hay múltiples y más eficaces maneras de aplicar constricción o compulsión sin la fuerza de las armas a un pueblo dominado, seguramente para la sociedad florentina del Siglo XVI la más evidente era la disciplina militar.

Por tanto, unos ciudadanos-milicianos pueden ser libres, en tanto no puede ser ejercida la violencia contra ellos de una manera unilateral por el estado. También son libres de levantarse contra el poder irresponsable y libres de tomar la decisión de seguir o no a sus caudillos. Si no existe la coacción o la compulsión violenta sobre estos ciudadanos, si no pueden ser obligados contra su voluntad a plegarse al criterio de sus gobernantes, estos ciudadanos son libres en tanto existe una ausencia de constricción en sus vidas.

Hobbes

Define a través de su parábola del hombre encerrado y del encadenado a «un hombre libre» como alguien que «en aquellas cosas, que por su fuerza y su ingenio es capaz de hacer, no se ve impedido en la realización de lo que tiene voluntad de llevar a cabo»

Intentando encontrar puntos en común, Hobbes de la misma manera que Maquiavelo hace pivotar la legitimidad del poder alrededor del concepto de garantía de la paz y de monopolio de la violencia. Los dos estadios del ser humano son guerra y paz. El hombre individual sólo puede progresar y ser libre en la paz garantizada por quien ostenta poder, en ese reducto inferior y protegido del conflicto exterior e interior es donde puede florecer el comercio, el arte y la ciencia y darse una sociedad rica, bajo la tutela de un sujeto más poderoso hacia quien no se tiene la posibilidad de atacar. Es la conciencia de una constricción absoluta, que anula cualquier imaginario psicológico-mental de rebeldía frente al poder lo que permite la existencia de la percepción subjetiva de libertad a nivel individual. Sólo a través de la alienación política el hombre puede sentirse libre, ya que si el individuo toma conciencia de la posibilidad de victoria frente al poder, la sociedad se acerca peligrosamente al estadio de guerra. Hobbes considera correcta la utilización de todo instrumento de represión ideológica con el objetivo de garantizar la seguridad que identifica totalmente con la libertad.

En la guerra no hay consideraciones morales, el hombre debe encauzar sus esfuerzos hacia la paz, pero una vez abierto el proceso de la guerra, el hombre tiene todos los recursos de la guerra a su disposición, como camino legítimo para prevalecer frente a los otros individuos.

Hobbes nos habla de la legitimidad del pacto entre los individuos y el sujeto que garantiza la seguridad. Del ejercicio del poder nace la legitimidad y toda resistencia al poder ejecutivo es ilegítima, decreta Hobbes, pero esta cláusula tiene una enmienda, siempre que el poder pueda garantizar la seguridad. En caso de que no quede garantizada la paz la regla de la legitimidad se rompe. Si el poder no es capaz de mantener el estadio de paz ese ejercicio del poder no es legítimo. Por lo tanto, según este razonamiento, los individuos están habilitados, o son libres, de actuar contra el poder incluso de manera violenta si consideran, por el condicionante que sea, la posibilidad de victoria frente a él. Ya que en ese momento de debilidad éste no es tal poder legítimo y los individuos se encuentran en un estadio de guerra.

Al igual que Maquiavelo con la creación de sus milicias, Hobbes reduce a prevalecer en conflicto violento la legitimidad en el ejercicio del poder. Si el poder es ejercido de manera errónea, los ciudadanos en busca de la defensa de su propio estadio de paz donde ejercer sus actividades en libertad, en busca de ese estadio de paz donde la sociedad puede crecer, está legitimado a actuar contra el poder.

Creo que, en ese sentido, Maquiavelo y Hobbes entienden que el poder se residencia en los ciudadanos y en la aceptación social de la constricción como único camino hacia la libertad individual.

Y llega Harrinton

Frente a la concepción geométrica de Hobbes, Harrinton se basa en la interpretación anatómica del estado, importante la imagen del poder como la sangre que debe circular y que da pie a su teoría de la necesaria rotación del poder entre los ciudadanos y a su necesaria implicación en la actividad del gobierno.

Harrinton entiende la importancia fundamental de la economía y de la concentración de los medios de producción en la construcción de la sociedad. Harrinton, contemporáneo de Hobbes y fruto de una Inglaterra del Siglo XVII que pivota en torno a la explotación agraria de las propiedades, realiza en su Oceana una identificación entre riqueza y tierra. Su distribución económica igualitaria refleja su conocimiento sobre las relaciones existentes entre estructura y superestructura y anticipa su análisis al posterior y más desarrollado de Marx.

La sociedad de hombres libres de la República de Oceana, es una sociedad de hombres independientes económicamente a través de su Ley agraria, a los que cifra en un número suficiente de pequeños propietarios en los que residencia la responsabilidad social y a los que exige un compromiso con lo público. Ya no son exclusivamente las armas las representantes del poder. Ya no es la ausencia de una constricción la única condición de la libertad del ciudadano.

Harrinton ya define la libertad de manera más exigente que los anteriores autores. No lo simplifica como una ausencia de violencia sino que exige del estado una serie de condiciones para su constitución como Republica.

Un poder económico repartido, en el que la posible obligación económica quede reducida. Es decir una ausencia de constricción más compleja y extensa que la definida por Maquiavelo y Hobbes.

La posibilidad de participación del ciudadano en el estado. El estado, siguiendo el modelo aristotélico, debe garantizar caminos de colaboración entre los ciudadanos y el ejercicio del poder. El estado queda abierto a la participación de los ciudadanos, ya sea por la necesaria rotación, el relevo de los cargos electos, la limitación de mandatos y la imposibilidad de presentarse a elecciones de manera consecutiva.

Un compromiso del ciudadano con el ejercicio de la vida pública. Una necesidad de actividad política que vendría a llenar la inquietud de los hombres.

Hannah Arendt

Con mucha posterioridad Arendt plantea que sólo el ciudadano que se implica en el servicio a la sociedad es un elemento libre de esta, ya que la libertad en etapa de potencia no existe, sólo aquella libertad que es ejercida puede ser tomada como tal, «que la libertad [ …] y la política coinciden» y que «tal libertad se experimenta primordialmente en la acción». En ese sentido, comparte conceptos con el ideal de

Harrinton, ya que entiende que frente al ideal liberal de no interferencia en la esfera individual se contrapone un modelo de libertad que exige del individuo una participación, en una especie de movimiento necesario, sin posible cierre. La libertad como camino por el que discurre la vida del ciudadano. Schumpeter, creo que de acuerdo con este concepto, definirá la libertad como un “medio político” nunca como un fin.

 

Berlin

En sus “dos conceptos” este filósofo de raíz liberal distinguirá entre libertad en sentido positivo y libertad en sentido negativo. La libertad en sentido negativo es aquella que nace como ausencia de constricción mientras que la libertad positiva deriva de la capacidad de cada uno para determinar el curso de su vida y de sus actos de manera autónoma.

Berlin aumenta las constricciones hasta considerar los factores internos del individuo como posibles elementos y señala la necesidad de la auto-liberación. Y con auto-liberación quiere decir que el hombre debe desarrollar sus capacidades hasta ser capaz de dar lo mejor de si mismo. Identifica la libertad como un ideal de auto-realización.

Skinner

En su polémica con Berlin, en su tercer camino, analiza la libertad de las repúblicas. Rechaza la existencia de una única interpretación de la libertad ”prescindir de la creencia de que sólo hay un concepto de libertad”, así como la existencia de una única esencia humana de autorrealización hacia la que todos debemos tender, esta interpretación da pie a una suficiencia moral sobre aquellos que no comparten los altos ideales.

Rechaza la posibilidad Hobbesiana de que los derechos nos sean dados “por gracia”, ya que la mera concepción de que nos son dados “la mera conciencia de vivir en dependencia de la buena voluntad de un gobernante arbitrario sirve para restringir, de por sí, nuestras opciones y, por tanto, limita nuestra libertad”. Refleja su preocupación sobre los problemas que el servilismo deriva a la sociedad como resultado de una sumisión larga, para acabar argumentando que solo “la voluntad puede ser autónoma a menos que se libre de la dependencia respecto a la voluntad de otro”.

Mi opinión

Desde mi punto de vista es negativo que exista una concepción de la “Libertad” mística (en oposición a la libertad con minúscula y de tamaño ciudadano) como un objeto rígido o externo a nuestra actuación, al que hemos llegado y al que hemos otorgamos condiciones cuasi religiosas o fanáticas de sanación sobre la sociedad. La existencia de una Libertad mística requiere casi siempre de una percepción subjetiva, puede ser una ficción, por ejemplo la existencia de una alienación absoluta en la relación del individuo con su papel social. Así si el estructuralismo de Foucault nos pide observemos las relaciones inherentes del poder y las construcciones de éste, podemos observar dentro del mito de la Libertad el importante (casi imprescindible) papel que en la actualidad se le asigna a la afirmación individual y permanente de que somos libres en tanto somos soberanos, aunque esta soberanía no se llegue a ejercer.

En nuestra sociedad jugar un papel preasignado y concreto se relaciona con pérdida de libertad y así es más importante la ausencia de obligaciones que la consecución de determinados objetivos personales a través de la asunción de compromisos.

Opciones irrelevantes y elecciones nos abruman para hacernos creer que somos dueños de nuestro propio destino mientras que, como sociedad, las verdaderas decisiones se nos hurtan, por causa del evidente déficit de participación política. Los caminos de diálogo entre ciudadano y poder se encuentran convertidos en trincheras donde se pretende la máxima compartimentación y la mínima tansferencia, lo que ha acabado estableciendo en menos de cuarenta años un sistema cuasi hereditario de familias en el que no se producen las necesarias renovaciones.

Anuncios

Una respuesta to “Puntos de encuentro sobre la libertad, trabajo para Teoría política”

  1. José Tapia Says:

    Oye, está bueno este artículo, pero como se llama Harrinton?
    Necesito bibliografía de este autor

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: