28 congresos después. Dejar votar es un problema.

by

Este artículo es continuación de éste

28-congresos

El 28º Congreso celebrado en Madrid del 17 al 20 de mayo de 1979 cambiaría la historia de nuestra democracia. Este congreso está formado por 1.018 delegados que representan a 700 agrupaciones locales y a 68.000 afiliados. 1.018 delegados representando a 700 agrupaciones locales, el Partido Socialista nunca volvería a realizar una elección interna con tal grado de incertidumbre.

 El asunto alrededor del cual se genera la crisis puede parecer poco importante con el pasar de los años. La ponencia política y el abandono de la definición marxista eran el punto de conflicto entre las filas socialistas y el núcleo director. Este núcleo director que como relata en “Historia del Socialismo Español”  Pág. 7 dirigida por Tuñón de Lara, había adoptado “…una genial decisión estratégica (…) desde 1974. Esa opción era la de actuar en todos los órdenes de la vida política bajo la premisa de que sólo el socialismo democrático constituía realmente una alternativa política viable para gobernar España tras el franquismo. Semejante decisión, que a posteriori aparece como un planteamiento cargado de lógica, era sin embargo en los últimos años de la dictadura una apuesta de dudoso éxito.”

 Nos encontramos con una posible lectura, una dirección política capaz de desarrollar una estrategia a largo plazo que redundaría en beneficios para el Partido y unas bases que atadas por lo sentimental o el desconocimiento rechazan una decisión puntual, que no la totalidad de la gestión, ni la mayor parte de las resoluciones, ni el liderazgo del Secretario General.

La decisión propugnada por Francisco Bustelo de mantener la definición vigente (marxista) es votada, después de pasar por una comisión, por el plenario del congreso la mañana del sábado 19. Almunia defiende la definición no marxista, Bustelo apoya la definición original como sigue:

“No se trata de entrar en cuestiones muy profundas. Se trata de no echar agua al vino viejo. Hoy se cede en esto, mañana en aquello y a la vuelta de unos años nos encontramos con que aquello ya no es vino. Sería un contrasentido que estos 100 años de honradez y firmeza que el partido cumple ahora, de firmeza marxista, compañeros, quedaran convertidos en unos párrafos mal pergeñados.”

Al parecer esta argumentación clásica de “pendiente resbaladiza”  (slipery sloap) fraguó entre los asistentes. El 61% de los delegados apoyan la definición marxista, el 31% votan en contra, con un 6% de abstenciones.

 Este equilibrio entre el rechazo a decisiones concretas y el respeto institucional es normal en democracias más consolidadas como la estadounidense o el sistema parlamentario del Reino Unido. En España no. Esta decisión de las bases del partido no es asumida por la dirección, lo que provoca la inmediata renuncia de Felipe González a la Secretaría General, dejando un partido descabezado y en la necesidad de convocar un congreso extraordinario. Felipe abandona la Secretaría con una estrategía agresiva, rechazando formar parte de cualquier ejecutiva y adoptando un discurso indignado.

 “Y si hago política perdiendo fuerza moral, y razones morales, prefiero apagarlas. Porque yo no estoy en la política por la política, sino por un impulso ético. Que no suena demasiado revolucionario, que no suena demasiado demagógico, pero que es lo que mueve a Felipe González a hacer política”

 “Pero creo que también Felipe González ha sufrido una derrota moral, porque no ha sido bien entendido, tal vez porque ha planteado mal el problema (…) Y creo sinceramente que entre las resoluciones de este congreso hay algunas que los compañeros que asuman la responsabilidad de dirigir este partido no van a poder cumplir porque ni siquiera se ha hablado de lo que hay que hacer en la estrategia política para los próximos dos años”  

 El grupo liderado por Pablo Castellano intentó infructuosamente el domingo 20 promover una candidatura alternativa, sus intentos se encontraron bloqueadas por la consigna dada por Alfonso Guerra de paralizar cualquier movimiento que optase a la Secretaría General o a la ejecutiva.

Esa no era la verdadera intención de la mayor parte de los delegados. Unos delegados que posiblemente habían sacrificado en aras de determinados ideales una parte sustancial de sus vidas, y que al igual que en la decisión unilateral de Carrillo en el PC a la hora de abandonar el comunismo soviético y asumir los postulados del eurocomunismo, les podía resultar especialmente difícil a las bases. Fue una de las pocas veces en que dentro del partido socialista, arropados por el número de delegados y la desconcentración en agrupaciones locales, se pudo votar en conciencia.

 El PSOE queda a finales de mayo de 1979 en esta situación: Felipe González ha dimitido de la Secretaría General, el partido que como definió Gómez Llorente había creado “una identificación excesiva entre la sigla y el hombre”  como manera de diferenciarse dentro del mapa político español se encuentra en una profunda crisis de liderazgo, la opinión pública se posiciona a favor de González influenciada por el discurso de renuncia de éste y la imagen de “radicalismo izquierdista revolucionario” de los críticos.

 Pese a la marcha de Felipe, es fundamental saber que Alfonso Guerra sigue dentro del partido como Secretario de Organización preparando el regreso y que ha sido aprobada una importantísima modificación de los estatutos que se aplicará en el siguiente congreso.

Es decir en el congreso extraordinario de septiembre de 1979.

(continuará)

Anuncios

4 comentarios to “28 congresos después. Dejar votar es un problema.”

  1. Dos hombres y un partido. González-Guerra « Política Kungfu Says:

    […] 01101110 « España y las listas cerradas. El octavo pasajero de la democracia 28 congresos después. Dejar votar es un problema. […]

  2. nubespasajeras Says:

    Enhorabuena. Tanto el relato de los hechos como la documentación son exhaustivos y brillantes. Loss que sabemos qué pasó después del congreso extraordinario de 1979 no podemos esperar a ver cómo lo cuentas y los que no saben qué pasó supongo que estarán ansiosos de ver en qué acabó esta dicotomía entre el posibilismo de los líderes de la izquierda y la ideología militante de las bases…

  3. heterodoxo relapso Says:

  4. Pica Says:

    Muchas gracias Nubes, eres el editor perfecto, por cierto te he mandado un correo. Me quedan todavía bastantes cosas en el tintero, así que supongo que dos o tres más tendrán que caer. La verdad es que me mola controlar un poco de la historia sociata 😉

    Heterodoxo gracias por el enlace y ¡Gran blog! Le he dado un vistazo a los artículos de Marx y prometo leermelos con más detenimiento.

    Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: