Archive for 30 diciembre 2008

28 congresos después. Dejar votar es un problema.

diciembre 30, 2008

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El 28º Congreso celebrado en Madrid del 17 al 20 de mayo de 1979 cambiaría la historia de nuestra democracia. Este congreso está formado por 1.018 delegados que representan a 700 agrupaciones locales y a 68.000 afiliados. 1.018 delegados representando a 700 agrupaciones locales, el Partido Socialista nunca volvería a realizar una elección interna con tal grado de incertidumbre.

 El asunto alrededor del cual se genera la crisis puede parecer poco importante con el pasar de los años. La ponencia política y el abandono de la definición marxista eran el punto de conflicto entre las filas socialistas y el núcleo director. Este núcleo director que como relata en “Historia del Socialismo Español”  Pág. 7 dirigida por Tuñón de Lara, había adoptado “…una genial decisión estratégica (…) desde 1974. Esa opción era la de actuar en todos los órdenes de la vida política bajo la premisa de que sólo el socialismo democrático constituía realmente una alternativa política viable para gobernar España tras el franquismo. Semejante decisión, que a posteriori aparece como un planteamiento cargado de lógica, era sin embargo en los últimos años de la dictadura una apuesta de dudoso éxito.”

 Nos encontramos con una posible lectura, una dirección política capaz de desarrollar una estrategia a largo plazo que redundaría en beneficios para el Partido y unas bases que atadas por lo sentimental o el desconocimiento rechazan una decisión puntual, que no la totalidad de la gestión, ni la mayor parte de las resoluciones, ni el liderazgo del Secretario General.

La decisión propugnada por Francisco Bustelo de mantener la definición vigente (marxista) es votada, después de pasar por una comisión, por el plenario del congreso la mañana del sábado 19. Almunia defiende la definición no marxista, Bustelo apoya la definición original como sigue:

“No se trata de entrar en cuestiones muy profundas. Se trata de no echar agua al vino viejo. Hoy se cede en esto, mañana en aquello y a la vuelta de unos años nos encontramos con que aquello ya no es vino. Sería un contrasentido que estos 100 años de honradez y firmeza que el partido cumple ahora, de firmeza marxista, compañeros, quedaran convertidos en unos párrafos mal pergeñados.”

Al parecer esta argumentación clásica de “pendiente resbaladiza”  (slipery sloap) fraguó entre los asistentes. El 61% de los delegados apoyan la definición marxista, el 31% votan en contra, con un 6% de abstenciones.

 Este equilibrio entre el rechazo a decisiones concretas y el respeto institucional es normal en democracias más consolidadas como la estadounidense o el sistema parlamentario del Reino Unido. En España no. Esta decisión de las bases del partido no es asumida por la dirección, lo que provoca la inmediata renuncia de Felipe González a la Secretaría General, dejando un partido descabezado y en la necesidad de convocar un congreso extraordinario. Felipe abandona la Secretaría con una estrategía agresiva, rechazando formar parte de cualquier ejecutiva y adoptando un discurso indignado.

 “Y si hago política perdiendo fuerza moral, y razones morales, prefiero apagarlas. Porque yo no estoy en la política por la política, sino por un impulso ético. Que no suena demasiado revolucionario, que no suena demasiado demagógico, pero que es lo que mueve a Felipe González a hacer política”

 “Pero creo que también Felipe González ha sufrido una derrota moral, porque no ha sido bien entendido, tal vez porque ha planteado mal el problema (…) Y creo sinceramente que entre las resoluciones de este congreso hay algunas que los compañeros que asuman la responsabilidad de dirigir este partido no van a poder cumplir porque ni siquiera se ha hablado de lo que hay que hacer en la estrategia política para los próximos dos años”  

 El grupo liderado por Pablo Castellano intentó infructuosamente el domingo 20 promover una candidatura alternativa, sus intentos se encontraron bloqueadas por la consigna dada por Alfonso Guerra de paralizar cualquier movimiento que optase a la Secretaría General o a la ejecutiva.

Esa no era la verdadera intención de la mayor parte de los delegados. Unos delegados que posiblemente habían sacrificado en aras de determinados ideales una parte sustancial de sus vidas, y que al igual que en la decisión unilateral de Carrillo en el PC a la hora de abandonar el comunismo soviético y asumir los postulados del eurocomunismo, les podía resultar especialmente difícil a las bases. Fue una de las pocas veces en que dentro del partido socialista, arropados por el número de delegados y la desconcentración en agrupaciones locales, se pudo votar en conciencia.

 El PSOE queda a finales de mayo de 1979 en esta situación: Felipe González ha dimitido de la Secretaría General, el partido que como definió Gómez Llorente había creado “una identificación excesiva entre la sigla y el hombre”  como manera de diferenciarse dentro del mapa político español se encuentra en una profunda crisis de liderazgo, la opinión pública se posiciona a favor de González influenciada por el discurso de renuncia de éste y la imagen de “radicalismo izquierdista revolucionario” de los críticos.

 Pese a la marcha de Felipe, es fundamental saber que Alfonso Guerra sigue dentro del partido como Secretario de Organización preparando el regreso y que ha sido aprobada una importantísima modificación de los estatutos que se aplicará en el siguiente congreso.

Es decir en el congreso extraordinario de septiembre de 1979.

(continuará)

Dos hombres y un partido. González-Guerra

diciembre 29, 2008

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Para entender la actual situación del PSOE en 2008 debemos retroceder hasta el inicio de la democracia y hasta dos personajes que configurarían el sistema interno del partido, Felipe González y Alfonso Guerra.

 Felipe González, político sevillano nacido en 1942, licenciado en derecho y ejerciente como abogado laboralista durante la dictadura, obviando lo más notorio de su posterior carrera en el Gobierno de España y como datos aclaratorios de sus posteriores decisiones: mantendrá una notable relación con Willy Brandt, alcalde de Berlín y posterior canciller alemán, que militaba en el Partido Socialdemócrata y que de los años 1964 a 1968 promovió dentro de su partido el abandono de las tesis marxistas y comunistas a favor del ideario de lo que conocemos como “socialdemocracia”. 

 Es en 1962, en un acto en la Universidad de Sevilla, donde queda recogida por primera vez de manera pública la inseparable relación que mantendrá con el siguiente protagonista de nuestra historia.

 Alfonso Guerra, político sevillano nacido en 1940, elegido diputado en las elecciones de 1977 y sucesivas, ostentó la vicepresidencia del Gobierno de Felipe González y actualmente preside la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados. Asumiendo la patente sintonía entre estos dos políticos, para nuestro trabajo lo más relevante es señalar su nombramiento como responsable de organización del 27º Congreso del Partido Socialista, del que con posterioridad fue designado Secretario de Organización.

 Es necesaria una breve relación cronológica de los Congresos que antecedieron al momento que nos interesa. De estos, lo más relevante es la progresión dentro del partido de la dupla González-Guerra, así como de la capacidad de estos líderes para guiar a un Partido que necesitaba salir de la estela del PC y encontrar un hueco en la España  predemocrática de 1970.

 24º Congreso (Toulouse 1970) se crea la Secretaría de Organización, que pasa a ser el órgano residente del poder del aparato, se mantiene Rodolfo Llopis como secretario general en el exilio, el verdadero líder del partido. Dentro del micronivel comienzan las tensiones entre las tesis socialistas más “clásicas” del sector exterior de Rodolfo Llopis,  y las del sector interior, encabezado por el “grupo de los sevillanos” (Felipe González, Alfonso Guerra y Manuel Chaves entre otros) partidarios de un “euro socialismo” al estilo del definido por Willy Brandt en la Alemania Occidental.

 25º Congreso (Toulouse 1972) Antecedida por una victoria previa en el congreso de UGT de 1971, se produce un triunfo de las tesis renovadoras. Renuncia de Llopis que abandona el PSOE y fundará el futuro PASOC. El PSOE queda bajo una dirección colegiada (Felipe González, Nicolás Redondo y Pablo Castellano entre otros)

 26º Congreso (Suresnes 1974) En este Congreso se culmina el proceso. Felipe González es elegido Secretario General del Partido, aun en la clandestinidad, cargo que concentrará el liderazgo del partido desde este momento. En el congreso, para mostrar su apoyo (podemos razonar por su trayectoria política que a los renovadores), se encuentran: Willy Brandt, Miterrand y Brunno Pittermann, destacados líderes socialistas europeos. Dentro de la comisión ejecutiva también es elegido Alfonso Guerra. Para el micronivel “Un mes antes del Congreso, se presentó la llamada Declaración de Septiembre, que abogaba claramente por la ruptura democrática entendida como el restablecimiento de un régimen de libertades al modelo europeo-occidental para lo que se exigía la libertad sindical, la liquidación del aparato represor del Estado, la libertad política, de asociación, de reunión, el derecho de huelga y el reconocimiento de las nacionalidades históricas.” El “grupo de los sevillanos” pasará a la mitología popular por la “foto de la tortilla” aludiendo al hipotético documento gráfico de una reunión (Felipe González, Alfonso Guerra, Luis Yáñez, Rafael Escudero) donde, como marca la leyenda, se sentarían las bases de un PSOE de gobierno de España para la siguiente década. Este congreso suele acaparar la mayor parte de la atención por lo atractivo de la lucha entre los socialistas del “interior” y del “exterior” y la aparición de Felipe como líder del partido para el resto del mundo, pero como veremos uno de los cambios más sustanciales y que de manera permanente ha producido efectos sobre la política futura de este país se producirá en los años siguientes y con mucho menor ruido.

 27º Congreso (Madrid 1976) Felipe González es inapelablemente ratificado como Secretario General. Alfonso Guerra es responsable de organización de este congreso, tras el cual sería designado Secretario de Organización. De la página Web Oficial del PSOE, el Secretario de Organización “es responsable del funcionamiento y desarrollo orgánico del Partido y propone su política presupuestaria y financiera”.

(continuará)

España y las listas cerradas. El octavo pasajero de la democracia

diciembre 19, 2008

 

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¿Desencantado con la política española? Desde hace años pretendo encontrar un argumento concreto (utilizable de manera facil) para explicar el deterioro global de la situación social española y de sus principales actores. Este es un intento, enmascarado dentro de un trabajo de investigación para la asignatura de Ciencias Políticas, de como hemos llegado a estos extremos. Será largo y espero que entretenido.  Pretendo explicar las cosas desde su inicio, así os pido un poco de paciencia  ya que como dijo Jeckill “Vamos por partes”

Comienzo mi trabajo planteando una reflexión. Me es imposible unir lo que percibo en mí día a día de las lecturas que hago sobre teoría política, ideologías, etc. Es como una separación paralela entre el deber ser y el ser del derecho,  del leguaje y de la realidad. Al mismo tiempo que se me repite que somos la generación más preparada de la historia de este país, que leemos más que nadie, que somos unos privilegiados, en mi realidad la gente que conozco de mi generación (1980) se encuentra desencantada con la sociedad. Sin argumentar a favor de pensamientos antisistema utópicos ¿Existe una crisis política general en España? ¿Es cierta la percepción, posiblemente parcial, de que nuestros políticos son mediocres? ¿Menos preparados? ¿Nuestros partidos nos representan? ¿Funciona esta democracia?

 Es imposible contestar a estas preguntas intentando mantener el título de “Ciencia” política y no sustituirlo por el de “Opinión”. Es difícil que, como avisa Sartori, el investigador no contamine con su propia percepción el objeto de estudio. Klosko (Philosophy of the Social Sciences.1996; 26: 509-527) criticó a Popper su utilización de la “ahistoria”, es decir de la presentación bajo una perspectiva actual de determinados comportamientos sacados fuera de su contexto social (Heráclito, Platón, Marx como defensores del totalitarismo). De manera inevitable, con una capacidad tan escasa como la mía, por supuesto cualquier tipo de análisis que haga estará contaminado por mi manera actual de ver la política.

 En teoría de la comunicación el segundo de los axiomas dice “2. En toda comunicación existe un nivel de contenido y un nivel de relación” Watzlawick, 1993. Por eso, para facilitar el trabajo de interpretación de quien me lea y posibilitar una creación icónica para ese nivel relacional, que de un modo u otro se acabaría produciendo, debo aclarar que considerándome como socialdemócrata ideológicamente y nunca militando, he votado al partido socialista obrero español en todas las elecciones menos en las últimas generales de marzo de 2008. Al mismo tiempo que mi visión sobre la política real, paralelamente a la de este periodismo tendencioso en el que estamos instalados, se ha ido degradando. Por lo tanto mi punto de vista, estoy seguro, refleja este pesimismo sobre el actual estado del “gobierno del pueblo” en España.

 Mi principal razón para escoger la democracia interna como tema es porque, buscando un culpable de esta situación, creo que un sistema democrático donde sus partidos no lo son está herido en su origen. Creo que el funcionamiento sistema actual, heredero de la extrema necesidad de una gobernabilidad fuerte surgida en la Transición, ha producido determinados monstruos y vicios, o errores sistemicos (tan en boga en la actualidad)  que han acabado cercenando la voluntad política y la sociedad civil de este país.

 Mi primera propuesta sobre el trabajo era demasiado ambiciosa “Evolución de la democracia interna en los partidos mayoritarios”. No es fácil encontrar información sobre los estatutos internos  y los cambios de cada congreso. Mayor complejidad requiere leer el subtexto de cada modificación, asunto imposible si no se conocen los entresijos y las guerras internas entre sectores dentro del mismo partido.

 Por ello reduzco el análisis inicial y acoto mi objeto de estudio al Partido Socialista Obrero Español (en adelante PSOE) al que por circunstancias puedo analizar con mayor facilidad. Por esta razón y porque es un partido político que ha formado gobierno en cinco de las ocho legislaturas por las que, desde la Transición, ha discurrido la historia de este país. Este partido ostenta una responsabilidad en la permeabilización de conceptos por parte de la sociedad española. Del significante “democracia” una parte relevante de su significado nos ha sido traducida por este partido y por sus estructuras de gobierno.

 Es mi intención presentar un trabajo donde se explique la progresión lineal que desde el año 1978 se ha producido dentro del PSOE.  Explicar el concepto de listas cerradas. Lo que es un sistema asambleario. Lo que es un sistema congresual. Porque quizás habría que empezar a explicar las cosas más básicas desde el principio.

(continuará)

La economía es una jodida yonki de la inflación

diciembre 8, 2008

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Está comprobado. El sistema económico mundial en el que vivimos lleva dentro de sí mismo el mecanismo de autodestrucción, la siguiente gran crisis. Resumidamente, la economía de mercado que tenemos es una jodida yonki del dinero barato, sólo da muestras de actividad con los tipos de interés por lo suelos y esa es la principal causa de la inflación, que es la única causa al fin y al cabo, y a la larga, de las crisis.

Estos días se está hablando mucho (y mal) de Milton Friedman, máximo exponente de la escuela económica de Chicago y creador de la teoría monetarista. Se dice de él que los Neocons (Reagan, Thatcher…) tomaron su ideario económico y empezaron a aplicarlo en toda su pureza, y que la actual crisis financiera proviene de estos postulados equivocados. Pues aunque comparto casi totalmente que la aplicación de las políticas económicas de los últimos 25 años son las causantes de la crisis, no comparto el análisis de que sea el Nobel Friedman el culpable último. Su doctrina, ciertamente, no se aplicó más que para acabar con el estado protector keynesiano que había hasta ahora. El resto ha sido economía conservadora de toda la vida.

Friedman postulaba por acabar con el fenómeno macroeconómico más devastador del siglo pasado: la inflación. Este fenómeno, que por alguna extraña razón se define mediática y políticamente como una especie de aumento de los precios, no es más que un gigantesco impuesto indirecto promovido por los bancos centrales debido al exceso de dinero puesto en circulación. Básica y resumidamente: el dinero, pese a ser inicialmente un medio de cambio, ahora es un producto más, sujeto a la ley de la oferta y la demanda. Si el dinero escasea, conserva o aumenta su valor. Si abunda, lo pierde. Ésa es la inflación, un mero fenómeno de sobreabundancia monetaria, llevado a cabo con la intervención directa de los estados por medio de los bancos centrales. Que no nos vendan la moto ahora de que ha sido la codicia de los empresarios/banqueros la que nos ha llevado a la crisis. Eso sólo es cierto en parte. El principal y máximo culpable de esta penosa situación mundial son los gobiernos, que han alimentado con moneda barata la codicia del sistema.

Un grifo más cerrado jamás habría posibilitado semejante burbuja inmobiliaria, que a su vez no habría causado la especulación, el apalancamiento y el endeudamiento masivo, causas finales de la crisis. Friedman abogaba por unas reglas fijas de flujo dinerario, para ‘sujetar’ el crecimiento económico e impedir que creciera tan por encima de la economía productiva. El problema es que los gobiernos han aplicado sólo una parte de la receta de Friedman. No puedes desarmar el estado y dejar en sus manos la creación de dinero…. es demasiado tentador.

Bueno, que me disipo. En fin, que en esta lógica económica de intervención masiva del estado, los bancos centrales han convertido al mercado en un adicto al dinero barato. La economía global sólo parece salir adelante cuando los tipos de interés están bajos. Los bancos privados, creadores últimos del dinero circulante, adoran el dinero barato y se lo hacen saber al mercado cuasi-regalándolo. Sin embargo, cuando la crisis inflacionaria acecha y no queda otro remedio que subir los tipos, los bancos privados cierran el grifo y la economía, lisa y llanamente, se va a tomar por culo. Hemos creado, sin quererlo, un sistema adicto a los tipos de interés bajos, cuando estos por definición son los causantes de la inflación, que a su vez es la causa de las burbujas económicas y por lo tanto de las crisis.

¿La solución? Visto lo visto, desde luego no es MÁS INTERVENCIÓN DEL ESTADO, sino más bien MEJOR INTERVENCIÓN. Como diría aquel, al césar lo que es del césar. No podemos permitirnos que los gobiernos, atados a las coyunturas de la actualidad y sometidos a los índices de popularidad, gestionen el dinero. La intervención en el mercado monetario es una tentación demasiado grande. Y no digamos ya de los bancos, aunténticos mafiosos de la economía de mercado.

La propuesta monetarista de Friedman es desde luego una buena idea: hacer que el dinero no esté sometido a la ley de oferta y demanda, hacer que sea un flujo regular y que deje de ser una variable. Mataríamos dos pájaros de un tiro: acabaríamos con la especulación monetaria (capaz de devaluar monedas de cualquier país en cuestión de días) y con la tan temida inflación.

P. D. Para el que no lo sepa: el dinero hoy en día se crea con una máquina como la de la foto de arriba, pero un poco más grande. Crear tanto dinero como se quiera es sólo cuestión de proponérselo, no tiene nada que ver con la economía real o productiva. El soporte último de cualquier billete no es oro, ni diamantes, ni siquiera un pedrusco. El soporte final del dinero hoy en día es la fe (sistema fiduciario). ¿Qué quiere decir esto? que dentro de lo que cabe, la inflación hace 30 o 40 años, cuando el dinero estaba respaldado por el oro, estaba limitada a las reservas reales que tuviera cada país. El problema es que ahora ese límite ya no existe, por lo que el aumento de la inflación (y por lo tanto de las burbujas) sólo tiene el límite de la fe de quienes forman parte de esa burbuja. Por eso el sistema no se está recuperando pese a las gigantescas inyecciones de dinero… porque nadie, ni los bancos, ni los inversores… nadie se fía del dinero.

P.D.2 Lo lamentable de esto es que estas crisis luego no son fiduciarias. Afectan a gente con nombres y apellidos y normalmente coinciden con los más desprotegidos de la sociedad. Hay que acabar con este sistema. Ya.

Comentario de Pica para la asignatura de Ciencia Política

diciembre 3, 2008

He tenido que hacerlo a toda prisa porque se me echaba el tiempo encima…

 

MORALES, Laura (2005): “¿Existe una crisis participativa? La evolución de la participación política y el asociacionismo en España”, en Revista Española de Ciencia Política, nº 13. Comentario de Pica para la asignatura de Ciencia Política y de la Administración

 

Este artículo, con un gran apoyo en datos estadísticos, parte de la hipótesis de que no se ha dado una crisis de participación en España, ya que la sociedad ha encontrado su manera de encauzarse a través de distintos caminos. Tomando el asociacionismo, las manifestaciones o la discusión política como parte de estas herramientas que las generaciones más jóvenes utilizan como medio para entrar en contacto con la vida política. Esta reacción contrasta con la de las generaciones anteriores, que han utilizado la participación en partidos políticos de manera mucho más intensa.

 

Partiendo de que considero que este texto tiene un altísimo valor por la concentración de datos que permiten comprender el panorama político actual en España, creo que adolece de una falta de “realismo” en cuanto a sus conclusiones por la dificultad de incorporar determinadas perspectivas subjetivas sin desvirtuar la visión más científica y apegada a las estadísticas. La extrema complejidad de interpretar realidades que muchas veces son interesadamente manipuladas o que quedan al abrigo de los datos estadísticos.

 

Criticas

 

El endurecimiento de las barreras de entrada en política a las generaciones más jóvenes (modificaciones de estatutos internos, retorno a listas cerradas, en resumen, reducción de la democracia interna) es un dato objetivo e indiscutible para quien haya vivido cerca o dentro de los actuales partidos. En el reciente 38º congreso del PSOE se ha establecido un sistema congresual para las agrupaciones municipales que objetivamente reduce la presencia e importancia de los afiliados. El previo sistema asambleario permitía la votación y participación de los militantes dos veces al año, en la elección y votación de la gestión de la ejecutiva, situación que de manera recurrente se incumplía. El actual sistema congresual para agrupaciones municipales reduce la participación de los militantes a 1 votación cada cuatro años en listas cerradas, bloqueadas y completas.

 

Fuentes directas pueden confirmar el espectacular descenso de las afiliaciones a los partidos. Durante la transición, los jóvenes del Partido Comunista en Asturias tenían cerca de 3000 afiliados, diez veces menos, 308 es la cifra que actualmente maneja Juventudes Socialistas en  Asturias. Para más abundamiento, las cuotas, pese a datos estadísticos, muchas veces son soportadas econonómicamente por los propios partidos a fin de hinchar sus bases, de manera similar al funcionamiento de determinados sindicatos.

 

Los datos de participación en protestas no deberían ser tomados en cuenta como una participación diferenciada. La indudable instrumentalización de las protestas públicas  no permite dividir estas actividades en una categoría diferente no dependiente de los partidos políticos, excepto que las organizaciones convocantes no formen parte de grupos con una alta significación con partidos. El factor acumulativo -no establecer un periodo de tiempo para el encuestado- obviamente permite un efecto de suma que desvirtúa los resultados como aclara la propia investigadora.

 

El artículo, pretendiendo concluir que no se ha producido esta crisis participativa, acaba incurriendo en una comparación imposible. No podemos comparar el asociacionismo con la participación en política representativa. No podemos comparar el asistir a una manifestación o protesta, con la militancia en un partido y en su vida activa. El ejercicio de la política desde un gobierno, sobre todo sus consecuencias, no es comparable, por sus efectos, a la pertenencia a una ONG o al debate entre amigos.

 

Conclusión

 

Creo que sí existe una crisis participativa en España provocada por los propios partidos políticos. Creo que sí existe una crisis de militancia social facilitada por las tremendas barreras de entrada que los intereses personales de los “aparatos” crean a su alrededor. La calcificación de estas estructuras ha provocado una “huida” hacia métodos alternativos para el ejercicio de esta actividad, pero ninguno de ellos deja de ser un pálido reflejo de la verdadera política.